viernes, 22 de mayo de 2015

Las armas más extrañas del mundo

Las armas más extrañas del mundo




El mundo ha sido testigo en el último siglo de algunas de las armas militares más extrañas jamás imaginadas y, a pesar de haberse enfrentado a docenas de fracasos rotundos, existen una serie de conceptos inicialmente insólitos que se han convertido en realidad. Desde bombas murciélago y ratas explosivas, a torpedos de carbón y armas mofeta, te mostramos algunas de las armas más extrañas del mundo.



Bombas Murciélago:



Las bombas murciélago fueron propuestas por los Estados Unidos como armas experimentales que utilizaban murciélagos para lanzar bombas incendiarias contra Japón durante la Segunda Guerra Mundial. La idea era conectar los explosivos a los murciélagos y lanzarlos en los cielos de las ciudades japonesas más importantes. Los murciélagos se mueven en silencio y buscan refugio en los rincones y grietas de los edificios durante el día, momento en el que las bombas podrían ser detonadas.

La especie tadarida brasiliensis, conocida comúnmente como ‘murciélago cola de ratón’, fue la elegida para este propósito, siendo capturados miles de ellos y puestos en refrigeradores para inducir una hibernación artificial. Los primeros experimentos realizados en el Muroc Dry Lake fueron infructuosos, ya que muchos murciélagos no pudieron despertar de la hibernación e impactaron contra el suelo después de ser lanzados desde bombarderos B-25 Mitchell a una altitud de más de 1.500 metros.

Las pruebas con bombas incendiarias reales resultó aún peor si cabe cuando muchos de los murciélagos escaparon y prendieron fuego a las instalaciones del Ejército. Después de los experimentos fallidos con alrededor de 6.000 murciélagos, el programa fue abandonado.



Misiles guiados por palomas:




El Proyecto Paloma (también conocido como Proyecto Orcon) fue un experimento ideado por el psicólogo y analista del comportamiento estadounidense Burrhus Frederic Skinner, para desarrollar un sistema de guía de misiles mediante palomas durante la Segunda Guerra Mundial.

El concepto principal era dividir la cabeza del misil en tres secciones para proyectar la imagen del objetivo, utilizando lentes, en una pantalla situada en la sección frontal, que albergaba en su interior una paloma viva. Las aves fueron entrenadas para picotear continuamente en el objetivo proyectado, garantizando el rumbo del misil hacia el objetivo. A pesar del éxito inicial, el Proyecto Paloma sufrió problemas de financiación y fue cancelado en última instancia por el Gobierno de los Estados Unidos en favor de los sistemas electrónicos de guiado.



Perros antitanque:




Los perros antitanque fueron introducidos por la Unión Soviética para hacer estallar tanques alemanes en la Segunda Guerra Mundial. Un gran número de perros fueron entrenados para situar explosivos en las proximidades de carros de combate, vehículos blindados y otros objetivos militares.

Inicialmente los perros fueron entrenados para transportar y dejar una bomba cerca del tanque y huir de la zona antes de su explosión, utilizándose un sistema de detonación mediante mando a distancia o temporizador remoto. El complicado proceso de liberación de la bomba para un perro por sí mismo, demostró su ineficacia y el plan final fue modificado para explotar la bomba junto con el perro.

Estos perros antitanque infligieron poco daño a los alemanes, ya que la mayoría de los animales se asustaban frecuentemente con el ruido de los carros y las armas de fuego. También se dieron casos de perros que se acercaban erróneamente a los tanques del ejército de la Unión Soviética en vez al del enemigo, causando daños a las propias fuerzas aliadas. A pesar de ello, el entrenamiento de perros antitanques siguió en activo hasta 1996, a pesar de su demostrada ineficiencia en el campo de batalla.



Ratas explosivas:




La rata explosiva o “bombas de ratas” fueron ideadas por la British Special Operations Executive (SOE) durante la Segunda Guerra Mundial, para detonarse dentro de las instalaciones alemanas. El SOE británico utilizó un centenar de ratas (sin vida) llenando de explosivos plásticos el interior de sus cuerpos.

La idea era colocar las ratas explosivas entre el carbón en las salas de calderas alemanas, con la expectativa de que las palas del fogonero introdujesen sin saberlo éstas al fuego entre el carbón, provocando la explosión de la caldera. Las ratas explosivas nunca fueron puestas a prueba ya que el primer envío fue capturado por los alemanes descubriéndose la operación secreta británica. Los alemanes mostraron las ratas explosivas incautadas en sus principales escuelas militares y realizaron búsquedas exhaustivas para su localización.


Torpedo de carbón:


El torpedo de carbón fue inventado por Thomas Edgeworth Courtenay para el Servicio Secreto de la Confederación durante la Guerra Civil Americana. Conocida también como bomba de carbón, era un hierro fundido vacío lleno de pólvora y recubierto con polvo de color negro para asemejarse a un trozo de carbón.

Al igual que las ratas que explotan, el torpedo de carbón estaba destinado a ser introducido en las pilas de carbón utilizadas por los barcos a vapor de la Armada de la Unión, para causar una explosión de la caldera. El daño causado por este arma aún se desconoce, ya que no hay evidencias oficiales que revelen los detalles de las explosiones en barcos causadas por los torpedos de carbón.




Bomba Globo:



La bomba globo o globo incendiario, se traba de un globo lleno de hidrógeno diseñado para transportar artefactos incendiarios desarrollado por Japón durante la Segunda Guerra Mundial, con el objetivo de producir incendios en las ciudades y bosques de los Estados Unidos y Canadá.

En total, Japón lanzó más de 9.000 globos incendiarios durante la guerra, detectándose alrededor de 300 de ellos en América del Norte. Aunque las bombas globo causaron poco daño, produjeron seis víctimas mortales, las únicas registradas en todo el territorio de Estados Unidos por esta acción del enemigo durante la Segunda Guerra Mundial. El último globo incendiario fue lanzado en abril de 1945, antes de que Japón abandonase el proyecto en ese mismo mes después de que se demostrara su ineficiencia.



Cañón V-3:




El V-3 (Vergeltungswaffe-3), fue un supercañón alemán ideado durante la Segunda Guerra Mundial, el cual se basaba en el principio de multi-carga usando cargas de propulsión secundaria para aumentar la velocidad del proyectil.

En Alemania se denominó también al V-3 como Hochdruckpumpe (“Bomba de Alta Presión”), un nombre en clave utilizado deliberadamente para ocultar la intención original del proyecto. El supercañón disponía de un rango estimado de 165 kilómetros, ideado con la intención de ser usado para bombardear Londres desde dos grandes bunkers ubicados en Pas-de-Calais, Francia. Sin embargo, las instalaciones donde se planeaba su construcción fueron dañadas por las fuerzas aliadas antes de su finalización. No obstante, el arma llego a ser desplegada para bombardear Luxemburgo, pero se consideró ineficaz en términos de rendimiento, dando lugar a la suspensión del proyecto en 1945.



Caza/Bombardero ‘Piggy-back’:




Denominado Proyecto Mistel y desarrollado por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, se basaba en un componente explosivo no tripulado modificado a partir de una aeronave ya existente y acoplada en la parte inferior de un pequeño avión de control en una configuración conocida como ‘piggy-back’.

Para ello se desarrolló una versión del bombardero Junkers Ju 88 especialmente modificada para ser utilizada como el componente no tripulado, mientras que el caza FW 190 fue elegido como la parte pilotada. Cada conjunto estaba equipado con una gran ojiva de carga hueca capaz de destruir objetivos estratégicos tales como presas, centrales eléctricas y grandes puentes.

Los pilotos lanzaban el componente no tripulado a distancia para explosionar en el objetivo. En total, cerca de 250 aeronaves se fabricaron durante la guerra, aunque la mayoría de ellas no tuvieron éxito en las misiones contra las fuerzas enemigas.



Armas mofeta:




La “mofeta” es un agente de olor desagradable no letal desarrollado por la Autoridad de Desarrollo de Armamento Rafael, para las Fuerzas de Defensa de Israel. El arma fue ideada para su uso contra manifestantes en las misiones de control de disturbios, pulverizándose en forma de vapor o de forma líquida utilizando un cañón de agua desde una distancia segura para dispersar a la multitud.

Este agente deja un olor intenso en todo lo que toca, permaneciendo durante días en la ropa de las víctimas aunque sean lavadas. La “mofeta” es considerada como una alternativa en armas de dispersión de multitudes altamente eficaz, siendo menos peligrosa que las pelotas de goma o gases lacrimógenos que a menudo utilizan las fuerzas de seguridad.



Armas sónicas y ultrasónicas (USW):




Las armas sónicas y ultrasónicas, que se consideran como armas de energía guiadas, ya que dirigen el sonido en un objetivo concreto, se encuentran actualmente en uso limitado con las fuerzas y cuerpos de seguridad de diversos países. Estas armas producen ondas de sonido extremadamente de alta potencia que pueden alterar o incluso dañar los tímpanos de las víctimas produciendo dolor, mareos y malestar, usadas comúnmente en misiones de control de masas.

Las armas sónicas se pueden clasificar en rondas sónicas, granadas sónicas, minas sónicas o cañones de sonido. Algunos de ellos utilizan un haz concentrado de sonido/ultrasonido o un campo de sonido para desactivar el blanco.

Una de las armas sónicas ampliamente utilizadas es el Dispositivo Acústico de Largo Alcance desarrollado por los ingenieros de LRAD Corporation, que ha sido implementado con éxito por las fuerzas estadounidenses y británicas en Irak. Este sistema también se ha desplegado con éxito por la policía y las agencias de seguridad para el control de multitudes, así como su implementación en cargueros y buques mercantes que atraviesan aguas conflictivas donde la piratería es constante, como es el caso de Somalia.


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